Revoluciones industriales | ||
Primera revolución | Segunda revolución | Tercera revolución |
Definición | ||
Revolución Industrial, proceso de evolución que conduce a una sociedad desde una economía agrícola tradicional hasta otra caracterizada por procesos de producción mecanizados para fabricar bienes a gran escala. Este proceso se produce en distintas épocas dependiendo de cada país. Para los historiadores, el término Revolución Industrial es utilizado exclusivamente para comentar los cambios producidos en Inglaterra desde finales del siglo XVIII; para referirse a su expansión hacia otros países se refieren a la industrialización o desarrollo industrial de los mismos. | fue un proceso de innovaciones tecnológicas que tuvo lugar entre finales del siglo 19 y principios del 20 Comienza en 1870 y termina en 1914. A causa de cambios técnicos en diferentes campos, que permiten el aumento de la producción. La revolución se dio en varios países, no sólo en uno: en Alemania, Francia, Italia y fuera de Europa en EEUU y Japón. Se dan cambios en las fuentes de energía. A parte del carbón por el uso del vapor, se dan dos fuentes nuevas: la electricidad y el petróleo. Las ventajas de la electricidad son que es una energía limpia, potente, de fácil transporte y se podía dar en muchos campos (iluminación, máquinas, comunicaciones, etc.). Gracias a su utilización, se dieron nuevos inventos. | Se origina a mediados de 1940, y una segunda oleada de descubrimientos científicos y tecnológicos se presenta en las décadas de los 70 y los 80. La tercera revolución industrial emerge como respuesta a la crisis económica que experimenta el capitalismo a nivel mundial, hace más de veinte años. Se trata de una verdadera “Revolución de la inteligencia”. En la actualidad, el 85% de todos los científicos que han vivido a lo largo de toda la historia están vivos y cuentan con herramientas más avanzadas y mayor creatividad. |
viernes, 3 de junio de 2011
cuadro comparativo
jueves, 2 de junio de 2011
el amor
El Amor...

El amor es un concepto universal[1] relativo a la afinidad entre seres, definido de diversas formas según las diferentes ideologías y puntos de vista (científico, filosófico, religioso, artístico). Habitualmente, y fundamentalmente en Occidente, se interpreta como un sentimiento relacionado con el afecto y el apego, y resultante y productor de una serie de emociones, experiencias y actitudes. En el contexto filosófico, el amor es una virtud que representa toda la bondad, compasión y afecto del ser humano. También puede describirse como acciones dirigidas hacia otros (o hacia uno mismo) y basadas en la compasión,[1] o bien como acciones dirigidas hacia otros y basadas en el afecto.[2]
En español, la palabra amor (del latín, amor, -ōris) abarca una gran cantidad de sentimientos diferentes, desde el deseo pasional y de intimidad del amor romántico hasta la proximidad emocional asexual del amor familiar y el amor platónico,[3] y hasta la profunda unidad o devoción del amor religioso.[4] En este último terreno, trasciende del sentimiento y pasa a considerarse la manifestación de un estado de la mente o del alma, identificada en algunas religiones con Dios mismo y con la fuerza Que mantiene unido el universo.
Las emociones asociadas al amor pueden ser Extremadamente poderosas, llegando con frecuencia a ser Irresistibles. El amor en sus diversas formas actúa como importante facilitador de las relaciones interpersonales y, debido a su importancia psicológica central, es uno de los temas más frecuentes en las artes creativas (música, cine, literatura).
Desde el punto de vista de la ciencia, lo que conocemos como amor parece ser un estado evolucionado del primitivo instinto de supervivencia, que mantenía a los seres humanos unidos y heroicos ante las amenazas y facilitaba la continuación de la especie mediante la reproducción.[5]
La diversidad de usos y significados y la complejidad de los sentimientos que abarca hacen que el amor sea especialmente difícil de definir de un modo consistente, aunque, básicamente, el amor es interpretado de dos formas: bajo una concepción altruista, basada en la compasión y la colaboración, y bajo otra egoísta, basada en el interés individual y la rivalidad. El egoísmo suele estar relacionado con el cuerpo y el mundo material; el altruismo, con el alma y el mundo espiritual. Ambos son, según la ciencia actual, expresiones de procesos cerebrales que la evolución proporcionó al ser humano; la idea del Alma, o de algo parecido al alma, probablemente apareció hace entre un millón y varios cientos de miles de años. A menudo, sucede que individuos, grupos humanos o empresas Disfrazan su comportamiento egoísta de altruismo; es lo que conocemos como hipocresía, y encontramos numerosos ejemplos de dicho comportamiento en la publicidad. Recíprocamente, también puede ocurrir que, en un ambiente egoísta, un comportamiento altruista se disfrace de egoísmo: Oscar Chandler proporcionó un buen ejemplo.
A lo largo de la historia se han expresado, incluso en culturas sin ningún contacto conocido entre ellas, conceptos que, con algunas variaciones, incluyen la dualidad esencial del ser humano: lo femenino y lo masculino, el bien y el mal, el yin y el yang, el ápeiron de Anaximandro.
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